El Proyecto de Extensión “Yuyeras Silvestres. Entre la cocina y la vereda, la sabiduría de los pueblos y la generosidad de las plantas”, desarrolló entre el 26 y el 28 de septiembre un ciclo de actividades en torno a los saberes populares, las plantas nativas y la organización social. Este ciclo contó con el apoyo de las Facultades de Ciencias Humanas, de Ciencias Veterinarias y de Ciencias Exactas de la UNICEN
La propuesta articuló tres experiencias organizativas: la Comunidad Yuyeras Silvestres de Tandil, la Red de Plantas Saludables por el Buen Vivir (AMBA) y la Cooperativa Gráfica La Voz de la Mujer, un emprendimiento productivo de la Asamblea de Mujeres del MTD “Lucha y Libertad” de la Villa 20, en Lugano.
La jornada central tuvo lugar el lunes 28 en el hall de la Facultad de Ciencias Humanas (FCH), con la inauguración de la muestra “Resistiendo como las Malezas” y la realización de un taller de bordado sobre xilografía textil.
Previamente a la jornada en la Facultad, se realizaron dos actividades de intercambio de experiencias . El sábado 26 tuvo lugar una recorrida por la Reserva Natural Sendero Pampa y el Vivero de Nativas Bonaerenses, en el Campus Universitario; y el domingo 27 se llevó a cabo un recorrido por el “Camino de la amistad y los picapedreros”, en el que además de reconocer las plantas silvestres y compartir sus bondades, se reflexionó sobre el entramado sociocomunitario de los barrios Movediza y Cerro Leones en torno a la piedra y sus luchas históricas y actuales.
Una muestra que entrama arte y saberes
“Resistiendo como las Malezas” reúne obras de grabado, xilografía y técnicas textiles que recuperan plantas medicinales, nativas y sus usos populares. La muestra se acompaña de un libro textil colectivo que funciona como herbario y entrama arte y saberes populares sobre las plantas.
La propuesta busca generar espacios de intercambio sobre el cuidado de los territorios, la recuperación de conocimientos, la organización social y las resistencias feministas. El texto que acompaña la muestra establece un paralelismo entre las plantas consideradas “malezas” y las identidades históricamente invisibilizadas:
“Así como pasa en la sociedad con las personas, cuando se invisibilizan las diversas maneras de ser o estar en el mundo, así pasa también con las plantas. Como mujeres, como feministas, como migrantas, como pobres, somos como ellas ‘lo otro’ que resiste, que crece entre las baldosas de la ciudad, entre los muros, empecinadas en que la vida continúe”.
El proceso de trabajo, que incluyó encuentros previos para la confección del herbario y el aprendizaje de técnicas de bordado, se plantea como una forma de revalorizar saberes ancestrales y promover una lógica de cuidado compartido. En este sentido, el texto que acompaña la muestra destaca que “conocer las plantas habilita el poder cuidarlas, porque no se puede cuidar aquello que se ignora”.
La muestra se inauguró con la presencia de las integrantes de cada experiencia yuyera antes mencionada e integrantes de las Facultades de Ciencias Humanas, Ciencias Veterinarias y Ciencias Exactas. En dicha instancia se valoró la importancia de tejer redes entre estas prácticas para su multiplicación y visibilización. La muestra permanecerá en el Hall de la Facultad para su visita y posteriormente circulará por otros espacios del Campus Universitario.













