Valentina Gorlero, estudiante de la carrera de Turismo de la Facultad de Ciencias Humanas (FCH), llevó a cabo una experiencia académica en Montréal, Canadá, entre los meses de octubre y febrero. La estancia se concretó tras obtener una beca del programa Emerging Leaders in the Americas, lo que le permitió realizar pasantías de investigación en la Université du Québec à Montréal (UQAM).
Durante su permanencia en la institución canadiense, Valentina formó parte de una investigación centrada en el análisis del turismo en vinculación con el cambio climático. Asimismo, cursó una asignatura enfocada en bases metodológicas. Al respecto, la estudiante señaló: “No sólo participé en una investigación que analizaba el turismo en vinculación con cambio climático, sino que tuve la oportunidad de cursar una materia que me dio las bases metodológicas necesarias y además contribuyó para mi fluidez en el idioma”.
Búsqueda y motivaciones del intercambio
La estudiante indicó que su interés por realizar un intercambio académico la llevó, a principios de 2025, a buscar opciones que se adaptaran a sus objetivos pedagógicos, encontrando esta convocatoria a través de las redes sociales. Con respecto a sus expectativas previas, Valentina explicó: “Fueron estas ganas de vivir una experiencia educativa diferente y en un contexto internacional y multicultural, además quería perfeccionar el idioma del francés y me motivaba mucho estar inmersa en un cultura tan diferente a la mía, salir de mi zona de confort”.
Perspectivas sobre la experiencia en Montréal
En relación con los aspectos que más llamaron su atención desde su mirada como estudiante de turismo, destacó la diversidad cultural de la ciudad, lo que le permitió establecer vínculos con personas locales y procedentes de múltiples países. “Tuve la oportunidad de formar vínculos con personas locales y de diferentes partes del mundo, como Colombia, Perú, Irán, Isla Reunión, Ghana, Francia, además de otras provincias canadienses. Compartir la misma realidad de adaptación nos unió muchísimo”, detalló.
Por otra parte, mencionó el impacto del clima local, caracterizado por temperaturas de -30°C, y resaltó el recibimiento de su entorno: “Desde el día uno, la hospitalidad de la gente fue increíble; todos fueron súper receptivos y amables. Mis compañeros de clase, los de la investigación, mi docente a cargo, las familias con las que conviví y cualquiera que me cruzara en la calle me hicieron sentir un poco como en casa”.
Balance personal y académico
Al concluir la experiencia, Valentina recomendó a otros estudiantes de la carrera buscar opciones de intercambio en el extranjero que se ajusten a sus perfiles. “Que se animen a salir de su zona de confort y que si realmente sienten motivación de realizar una experiencia en el extranjero que busquen hasta que encuentren la que mejor se adapte a ellos. Que obviamente encontrarán momentos donde aparezca la frustración pero que eso hace que uno crezca más en estas vivencias”, afirmó.
Finalmente, definió el viaje a Canadá como un proceso transformador que marcó un cambio en su recorrido. “Crecí un montón tanto en lo académico como en lo personal, y lo volvería a elegir mil veces más. Estoy súper agradecida por la oportunidad y con todas las personas que me acompañaron en esta experiencia”, concluyó.
